Abuso de mayúsculas: ¿una adicción incurable de la prosa empresarial?

El otro día estaba revisando de un documento de una empresa y otra vez me encontré con una increíble cantidad de mayúsculas. Párrafo a párrafo, grandes letras se elevaban pretenciosas sobre las otras, tratando de resaltar. Eran tantas las palabras que intentaban cobrar importancia con este método que, por un momento, pensé que al escritor se le había trabado la tecla “bloq mayús” y había continuado la tarea de redacción pese a eso. Pero no. A medida que avanzaba la lectura, “Un nuevo programa de capacitación” se convertía en “Un Nuevo Programa de Capacitacion” y los “Descuentos, Promociones y otros Beneficios” empezaban a asfixiarme. Cuando ya estaba dudando de mis correcciones, decidí dejar la birome roja por un rato y consultar a los expertos.
Entre manuales de corrección, la web de la Real Academia Española y gramáticas varias, encontré —además de alivio por no tener que borrar las marquitas rojas— algunos posibles motivos de la confusión: muchas veces, se usan mayúsculas por copia directa del inglés, y otras tantas, para intentar darle más importancia a algunas ideas. Para no volver a enredarme en tan mayúsculo problema, hice una breve lista de los casos más comunes para colgar al lado de mi compu. Ante cualquier duda, consulte el documento.
- En títulos: sólo la inicial de la primera palabra se escribe con mayúscula. El resto (salvo que sean nombres propios) va en minúscula. A no confundirse con el inglés, donde aparecen con mayúscula las primeras letras de todas las palabras.
- Días, meses, estaciones del año, nacionalidades e idiomas: van en minúscula (aunque muchos insistan en incorporar el sistema anglosajón en nuestro idioma). Sólo se escriben con mayúscula cuando forman parte de nombres de festividades, fechas o acontecimientos históricos, calles, etc.: Viernes Santo, calle 25 de Mayo, 12 de Octubre.
- Nombres propios con preposición o artículo: se escriben con minúscula si acompañan al nombre de pila; si éste no aparece, se utiliza la mayúscula inicial. Ej.: “Fernando de la Rúa” , pero “De la Rúa”; “Avenida de Mayo”, pero “las avenidas De Mayo y Corrientes”.
- ¿Recursos Humanos o recursos humanos? Muchas veces, los nombres de las áreas de las empresas (y todos los sustantivos propios) se escriben con mayúscula, pero cuando se quiere hacer referencia al personal o a la gente que trabaja en una compañía, va siempre con minúscula. Ej.: “Recursos Humanos lanzó un programa de capacitación a distancia”, pero “En la empresa, están preocupados por retener a sus recursos humanos”.
Una vez identificadas, las diferencias con el inglés son fáciles de incorporar. Lo más complicado es sacarse el hábito de usar las mayúsculas para resaltar palabras que nos parecen importantes por su contenido. Una vez discutía con el responsable de un documento que a toda costa quería escribir “Cliente”. Me costó convencerlo de que la mejor manera de cuidar a sus clientes no es usar mayúscula en todos los folletos y revistas, sino ofrecerles el mejor servicio.

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