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Nuevo taller de lectura y escritura: Hombres y mujeres en el cuento norteamericano




En Adúriz Escritura abrimos la puerta a los talleres literarios.  A partir del 7 de octubre, junto con Evelia Romano, estaremos coordinando el taller de lectura y escritura Hombres y mujeres en el cuento norteamericano. Ocho encuentros vía Zoom, los sábados de 11 a 13 (hora de la Argentina).

El taller buscará identificar los rasgos de una literatura que generó visiones de mundo, modos de escribir, prototipos de hombres y de mujeres. Leeremos, en inglés y español, historias sobre exploradores solitarios luchando contra tormentas de nieve, esposos que quizás preferirían atravesar tormentas antes que volver a casa, viudas odiando compartir asientos en el transporte público, matrimonios de buen pasar que no entienden por qué y cómo todo está cambiando a su alrededor y hasta sobre sus empleadas de limpieza.  Y al hacerlo examinaremos estilos, mecanismos y procedimientos, y, relacionados con ellos, las representaciones de la sociedad y las personas que ayudaron a reflejar y, seguramente, a construir.  

 Al final de cada encuentro dejaremos una consigna de escritura relacionada con algún aspecto técnico del texto leído un modo puntual de describir un personaje, la utilización de un determinado punto de vista, la construcción de diálogos que dicen más por lo que ocultan, etc,-  para que quienes lo deseen puedan profundizar la experiencia de encuentro con los escritores.

Escritores y escritoras fecha por fecha.

Sábado 2 de octubre: To Build a Fire. Jack London. (Sebastián Adúriz)

Sábado 7 de octubre: Heroes; An Incident; Women and Wifes. Ellen N La Motte. (Evelia Romano)

Sábado 14 de octubre: Big Two-Hearted River. Ernest Hemingway. (Sebastián Adúriz)

Sábado 21 de octubre. A Good Man Is Hard To Find; Everything That Rises Must Converge. Flannery O Connor. (Evelia Romano)

Sábado 28 de noviembre. The Country Husband. John Cheever. (Sebastián Adúriz)

Sábado 6 de noviembre. A Manual for Cleaning Women. Lucia Berlin. (Evelia Romano)

Sábado 13 de noviembre. The Afterlife. John Updike. (Sebastián Adúriz)

Sábado 20 de noviembre. In the Cemetery Where Al Jolson Is Buried; Amy Hempel.  Girl. Jamaica Kincaid. (Evelia Romano)

 Precios e inscripción

Aquí encontrarás el valor del taller y el formulario para inscribirte. Una vez completado, te enviaremos la información para depositar tu pago.

¡Te esperamos!


PREGUNTAS FRECUENTES

 ¿Tengo que tener conocimientos previos de literatura en general o de la literatura norteamericana en particular?

No. El taller está pensado para que la experiencia personal de lectura de cada asistente esté potenciada y enriquecida. Cualquier elemento que sea necesario para que eso suceda-contextos de época, procedimientos ye stilos literarios, elementos biográficos de los autores, etc-  será proveído por el propio taller.  

¿Tengo que saber bien inglés para hacer el curso?

No. Los textos estarán disponibles en inglés y español, y se trabajarán principalmente sobre las versiones traducidas. Aun así, el taller contempla también abordar cuestiones de estilo en el idioma original y eventuales problemas que existan con las traducciones. 

¿Cuál es la modalidad de los encuentros?

La de taller. En general, durante los encuentros se leeran fragmentos de los textos, se ofrecerán recursos para abordarlos, se propondrán consignas de lectura y análisis, y se cotejarán los puntos de vista de los asistentes. Y al final de cada encuentro se impartirá una consigna de escritura relacionada con las técnicas, ideas y textos que hayan sido leídos.

¿Cumplir con las consignas de escritura es obligatorio?

No. Las consignas de escritura está pensadas para ampliar la expriencia de lectura de cada texto y autor, y no serán abordadas grupalmente luego durante los encuentros. Pero quienes las cumplan, podrán enviarlas por correo electrónico a Evelia y Sebastián, y recibir una breve devolución personalizada.  

 ¿Es necesario pagar todo el taller por adelantado?

No. Existe la posibilidad de pagar por mes. No obstante, al pagar los dos meses por adelantado el costo es menor. Todo está detallado en el formulario de inscripción.


Lenguaje Claro y Lenguaje Inclusivo en San Andrés

A principios de octubre, Ivana Basset, nuestra responsable de gestión editorial, va a estar dando dando un taller en la Universidad de San Andrés sobre Lenguaje Claro y Lenguaje Inclusivo.

El taller, que resume muchas de sus investigaciones y trabajo reciente con organizaciones, apunta a ver qué tanto es posible cumplir con dos demandas que por momentos pueden entrar en conflicto: ser claro e inclusivo a la vez.

Cuatro encuentros que pueden ser de suma utilidad para quienes tienen algún tipo de responsabilidad comunicativa o para quienes, simplemente, quieran conocer de cerca la problemática y sus posibles abordajes.




Access for All Conference: un gran congreso internacional de Lenguaje Claro con muchas novedades (y poco español)

 

El jueves pasado terminó AccessforallConference, el congreso internacional de #LenguajeClaro, que por primera vez fue organizado por las tres principales entidades de la especialidad: Clarity, Center for Plain Language y PLAIN. Gracias a la virtualidad (y al impulso que me dio Romina Marazzato Sparano), pude participar por primera vez. Así que acá van algunas primeras notas de debutante.

Primero de todo, me impresionó lo bien diseñado y ejecutado que resultó el congreso. Para destacar:

👍Una muy bien urdida combinación de charlas en vivo con presentaciones previamente grabadas y foros. Durante las tres jornadas, hubo sesiones de encuentro virtual. Todas ellas podían ser complementadas antes y después con presentaciones de los propios panelistas o de otros relacionados con las temáticas. Eso daba libertad de movimientos para profundizar en el momento o para sobrevolar la charla y ahondar en ella después.

👍Una estratégica selección de integrantes de paneles. Esa selección  podía incluir expertos históricos de Plain Languade, funcionarios de gobierno y la justicia, y hasta outsiders como artistas de hip-hop. En todos los casos, quedó asegurado el intercambio de ideas y el abordaje desde distintos puntos de vista.

👍Una conducción general impecable por parte de Barbra Kingsley, presidenta del Center of Plain Language, que tenía la soltura y el manejo de un anchorman con el conocimiento profundo de los temas que se abordaron.

Escandinavia sí, Latam no

Y a la hora de hacer un primer balance de lo que me tocó ver y escuchar –todavía me quedan muchas presentaciones por abrir– me quedo con estos tres asuntos:

✔️La próxima llegada de un estándar ISO de Lenguaje Claro. Existe un grupo de trabajo activo dentro de la norma TC-37, coordinado por el australiano Christopher Balmford y la húngara Vera Gergely. Ya está superando las primeras etapas de revisión y espera obtener resultados concretos para mediados del año que viene. Contar con una norma de calidad de Lenguaje Claro no solo puede tener un impacto grande y progresivo en el modo en que se escribe técnicamente en las industrias, sino también en el modo en que se escriben las propias normas ISO. Para seguir de cerca.

✔️El caso noruego: lo interesante del caso no es tanto que en poco más de diez años hayan pasado de la nada a convertir el PL en un asunto de estado con dos leyes a punto de aprobarse (si algo así puede suceder, uno imagina que ocurra en un país escandinavo). Lo interesante, creo, es que lo hayan hecho, en un mundo como el actual, atravesando dos administraciones de signo opuesto. La primera de ellas, la que dio impulso y fondos, era de izquierda y la segunda, la actual, es de derecha. A los primeros les prometieron construcción de ciudadanía y derechos, a los segundos les mostraron con ejemplos concretos cómo el PL podía renovar, simplificar y mejorar la gestión del sector público. Consecuencia: siguieron adelante. ¿Podremos acá en la Argentina hacer algo parecido? 

✔️La conciencia general de que el PL es más que escritura clara. Hubo casos de diseño, imagen y digitalidad, y sobrevoló también una clara conciencia de la importancia del trabajo interdisciplinario y la investigación. Bien a tono con la época, por suerte.

     
Team Escandinavia. La noruega Kvarenes cuenta su caso, mientras la escuchan atentas sus colegas de Suecia y Estonia.  


También resultaron muy valiosas las presentaciones relacionadas con el modo en que el COVID fue comunicado. Y, finalmente, disfruté de conocer los entretelones de la promulgación de Plain Writing Act de boca de quien fue su principal protagonista, Annetta Cheek. Desde las conversaciones iniciales en los 90 con el vicepresidente Al Gore y sus premios federales hasta las negociaciones finales con un senador republicano que desembocaron en reemplazar la palabra Language por Writing en el nombre final de la norma, la charla fue una clase de cómo conseguir que se hagan las cosas en las esferas gubernamentales.

En el debe👎: si bien la conferencia tuvo un tono decididamente internacional, la presencia de países de habla hispana fue escasa e inarticulada. Notablemente, no hubo paneles de representantes que mostraran nuestros problemas y nuestros avances: nada de España, nada de México y nada de Sudamérica, donde ya existen tres redes de Lenguaje Claro funcionando. ¿Cansancio pandémico? ¿Costos altos? ¿Imposibilidad de seguir acumulando trabajo a pulmón? ¿Todo lo anterior?

Habrá que ver si es posible mejorar esta realidad para la próxima conferencia de mayo. Sería bueno contar entonces con un segmento en español.  De ese modo, la comunidad internacional de PL podría recuperar la voz y la realidad de tanta gente de nuestro medio que viene trabajando desde hace años por una mejor comunicación y el acceso a derechos que produce.


 
Team ISO. El panel  de The International Plain Language Standards en plena charla  (foto cortesía Joanna Richardson)

Taller de Lenguaje Claro para profesionales

¿Por qué hacer un curso de Lenguaje Claro? 

Por muchas razones. Entre otras, porque cada vez más es necesario para toda persona que trabaje en organizaciones públicas o privadas. Los textos burocráticos y oscuros entorpecen la gestión y, además, ya perdieron cualquier aura que hubieran podido tener en el pasado.

Pero además porque resulta una de las grandes herramientas para crear ciudadanía. Los textos que sí se entienden, los que están elaborados a la medida de sus destinatarios, consiguen que las personas no se sientan indefensas, y que entiendan mejor sus derechos y obligaciones.

Por eso, junto con la gente de Torre de Papel -una consultora de mucha trayectoria en el ámbito de la traducción y los servicios lingüísticos-, lanzamos un taller de Lenguaje Claro dirigido a profesionales.   

Cuatro encuentros virtuales de dos horas en los que veremos de qué se trata este movimiento lingüistico y, sobre todo, abordaremos progresivamente recursos para escribir mejor y más claro. 

A partir del jueves 6 de agosto.  Consultas e inscripciones a sylvia@torredepapel.com.ar / WA (54) 911 5922 5261





Abierta la inscripción para el taller de escritura de divulgación, versión extendida


En junio volvemos con el taller de escritura de divulgación y lenguaje claro, versión extendida.  Dirigido como siempre a profesionales, científicos -y en rigor a  todo aquel que quiera comunicar sus ideas claramente-, agrega el doble de horas: ahora tiene 16 divididas en ocho clases.  

Entre otras ventajas, esta ampliación invernal permite agrandar el menú de asuntos que abordará el taller. Estos son los principales:

-Incorporar recursos para elaborar una prosa en lenguaje claro y atractivo.
-Organizar contenidos según lectores
-Ilustrar ideas con metáforas e historias
-Revisar los propios protocolos de composición de un texto.
-Incorporar estrategias y modos de la escritura digital y de redes.

Todo ello se trabajará sobre artículos, columnas de opinión o entradas de blogs  que se editarán colectivamente en clase.  Los interesados pueden encontrar más información e inscribirse acá:  http://www.rojas.uba.ar/cursos/index.php  




Ficha
Nombre del taller: Técnicas de divulgación: escribir para todos
Dónde: Sede Abasto del Centro Cultural Ricardo Rojas (Tucumán 3035, CABA)
Cuándo: los viernes de 16 a 18 (8 clases en junio, julio y agosto) 
Código del curso: 1.JA.1LE.287



Joanna Richardson: “El lenguaje claro es algo demasiado grande para que quede asociado a un gobierno o a un partido”


Hace diez años cuando, en alguna reunión, Joanna Richardson contaba que trabajaba con lenguaje claro, era muy raro que la charla se extendiera mucho. Sus eventuales interlocutores no entendían a qué se refería y, si lo hacían, no asignaban demasiado valor a lo que escuchaban. Sin embargo, últimamente nota que la cosa empezó a cambiar: “Ya no me dan vuelta la cara como antes”, se ríe. “Ahora percibo cada vez más interés, e incluso encuentro gente que ha oído hablar del tema y comprende su importancia”.

Joanna hace mucho que viene explicándole a la gente de qué se trata el plain language  o el lenguaje claro. Inglesa de nacimiento, pero afincada en la Argentina desde los inicios de los 90 –acá pueden chequear el derrotero que la trajo desde su Oxford natal a Buenos Aires–, ha hecho una vida de capacitar gente en cómo comunicarse con claridad.

“Para mí, comunicarse en lenguaje claro es algo que tiene que ver con la inclusión: con que los ciudadanos comprendan mejor cuáles son sus derechos y obligaciones, con que los gobiernos se vuelven más transparentes y con que las empresas tengan un trato más honesto con sus consumidores”.

Esa vocación se manifiesta en Joanna de varias maneras: participando como miembro del directorio de PLAIN, una de las principales organizaciones del mundo en la materia; llevando adelante su propia consultora especializada y, más recientemente, formando parte de la comisión que instrumentó la primera red de lenguaje claro en la administración estatal.

Aprovechando cierto auge de la temática a partir de distintas iniciativas estatales como esta, charlamos un rato sobre cómo ve el panorama actual en nuestro país.

Entre la experiencia chilena y la mexicana
“Es algo fantástico. Todavía somos pocos, pero estamos mejor que antes”, comienza a decir Joanna respecto de la situación local del lenguaje claro. “Hay personas que vienen trabajando hace mucho, como Mariana Bozetti o Emilia Ghelfi, con quienes nos conocemos muy bien. Y últimamente he conocido gente valiosa dentro de la administración pública, un espacio que yo no frecuento tanto”.
Justamente, Joanna fue la única persona ajena al Estado que formó parte de la reciente comisión detrás de la formación de la Red Nacional de Lenguaje Claro. Tomando prestado el ejemplo de Chile, diversas oficinas del Estado argentino han comenzado a articularse para mejorar su comunicación. 

“Es un primer paso”, evalúa al ser consultada. “Todavía estamos en las etapas iniciales, elaborando intenciones y protocolos. Pero, más allá de que me gustaría ir más rápido, es alentador que se haya comenzado a avanzar”, dice.

En este sentido, una de las principales preocupaciones de Joanna es que estas iniciativas sean vistas como lo que son: acciones propias de un Estado y no de un gobierno o un partido político en particular.

“Sería trágico que eso sucediese. Ese fue el caso de México con el programa de Lenguaje Ciudadano: fue visto como una acción partidaria del gobierno de [Vicente] Fox y no como una necesidad del Estado mexicano”, alerta. Efectivamente, el programa, lanzado hace casi quince años, proponía una actualización del modo en que se escribía en la administración de esa país. Muy alineado a las prácticas de plain language adoptadas en otras naciones, llegó incluso a contar con un manual prologado por Daniel Cassany (todavía es posible encontrar una versión aquí) y con premios a las oficinas estatales que mejoraban su comunicación. Lamentablemente, el programa fue discontinuado por el gobierno siguiente.

Para Richardson es imperativo no replicar esa experiencia fallida.  “Como dice Mariano Vitetta, un colega muy querido, ‘El lenguaje claro es algo demasiado importante para que sea percibido como la mera acción de un gobierno o de un partido político’. Es algo más grande. Por eso, es fundamental que aquí en la Argentina nos aseguremos de no repetir esos errores”, concluye.

Un lenguaje para todos
De hecho, en el mundo y en el país hay una gran actividad alrededor del lenguaje claro que ocurre fuera del Estado, más allá del gobierno que en ese momento lo administre. Sin ir más lejos y como quedó dicho antes, el grueso de la experiencia de Joanna está en el ámbito privado con organizaciones que buscan formar a su gente en lenguaje claro en inglés. Ha desarrollado, por ejemplo, una larga carrera como instructora en el estudio Marval, O’Farrel y Mairal, y también ha formado gente en grandes empresas como Tenaris.

“Una de las cosas buenas de trabajar con abogados es que les gusta escribir”, dice. “No siempre todos están felices con incorporar técnicas de claridad, y creo que muchos de ellos preferirían en reemplazo un buen curso de puntuación, pero no me quejo: son un buen público. Además, si hay algo que tengo claro es que nunca hay que pelearse con un abogado”, bromea.

Joanna celebra también recientes iniciativas como TCR, la campaña del banco BBVA que busca transparentar su comunicación, y otras del estilo que vienen teniendo lugar en muchas organizaciones.

A pesar, entonces, de que ejemplos como estos continúan apareciendo, quizás sea lícito preguntarse por qué el fenómeno de comunicarse más accesiblemente no termina de extenderse más masivamente. Joanna ensaya un par de explicaciones: “Creo que todavía hay gente en cargos directivos que ha sido formada en tradiciones antiguas. Y a pesar de que las necesidades del mundo son otras, continúa respondiendo a esas tradiciones. Lamentablemente, es muy difícil que las organizaciones cambien cuando las personas que las conducen se resisten a hacerlo”, explica.

Pero también encuentra responsabilidades dentro del mundo académico. “A pesar de que mucha agua ha pasado bajo el puente, todavía sigue habiendo resistencia a escribir más claramente en la vida universitaria. Muchos de quienes trabajan en la Academia siguen sintiendo que sus obligaciones no incluyen dirigirse a un público más general. Eso no es bueno”, dice la especialista, al tiempo que concluye: “En realidad, esa es la actitud opuesta a lo que distingue al lenguaje claro: pensar en el otro. Al hacerlo, tal como decíamos al principio, abrimos la puerta a la construcción de una sociedad más inclusiva”.



Talleres de marzo


Estos son los dos talleres que arrancamos ahora en marzo. Cualquier consulta pueden escribir a info@adurizescritura.com.ar  


Técnicas de escritura digital en el Centro Cultural Ricardo Rojas

Cuatro clases para incorporar recursos y estrategias que mejoren la escritura en redes sociales  y blogs.  

 Contenidos:

1)      Escribir y leer en las redes
Los nuevos paradigmas de lectura y escritura. Lectores, usuarios y audiencias. Los contenidos híbridos y fragmentados. Escribir para armar recorridos y ser localizado. Escribir con otros textos y con otros lenguajes. La red como biblioteca y como escenario de conversaciones.
2)      La prosa llana digital
La organización y el estilo de los textos en la red. La segmentación e interacción de los contenidos. La prosa activa de oraciones breves y palabras sencillas.
3)      La escritura y los blogs
Los posts como variantes híbridas de artículos, columnas de opinión o narraciones breves. La prosa porosa, apelativa y conversacional.    
4)      La escritura y las redes sociales.
La escritura condensada. Las estrategias para promover la participación. La escritura de redes como inicio de un recorrido. Su rol en el universo de contenidos digitales. La escritura y sus nuevas relaciones con los lenguajes audiovisuales.

Haremos pequeños ejercicios de escritura para aplicar estas técnicas en clase y de una clase a otra. 
La idea es que en estas cuatro clases proporcionen los fundamentos para escribir en Internet y las redes.
(Hay pocas vacantes por lo que me dijeron).

Centro Cultural Ricardo Rojas
Tucumán 3035
Viernes 2, 9, 16 y 30 de marzo. 
De 10 a 12.  
Valor total del taller: $ 635. 
Inscripción en www.rojas.uba.ar 



Taller básico de narrativa en la Usina Creativa Callao

Cuatro clases de fundamentos para poder narrar una historia. 

Contenidos:

1) Voz del autor, voz del narrador y voz de los personajes.
2) Escenas y flashbacks. Cómo hacer avanzar la acción.
3) Punto de vista: las distintas perspectivas desde las cuales contar una historia
4) Personajes y diálogos.

Haremos pequeños ejercicios de escritura para aplicar estas técnicas en clase y de una clase a otra. 
La idea es que en estas cuatro clases proporcionen una suerte de kit básico y elemental para narrar, más allá del formato que cada uno elija.
Funciona como antesala independiente del taller anual que después sigue a partir de abril.

La Usina Creativa. 
Av. Callao 868. 
Miércoles 7,14,21 y 28 de marzo. 
De 19 a 21.  
Valor total del taller: $ 1500. 








Karen Schriver: la historia del lenguaje claro y los desafíos que se vienen


Sobre el fin del año pasado, Karen Schriver, una de las principales especialistas en lenguaje llano (o lenguaje claro, como últimamente se lo está denominando en el mundo de habla hispana), publicó un artículo clave para entender de qué se trata y qué alcances tiene esta corriente. Denominado “Plain Language in the United States Gains Momentum: 1940-2015” ('El lenguaje claro toma impulso en los Estados Unidos: 1940-2015'), Schriver se tomó el trabajo de trazar su recorrido desde la primera norma que regulaba información gubernamental hasta la actualidad. Probablemente, el primer trabajo serio de historización del plain language (PL).

Aunque solo limitado a los Estados Unidos, el artículo es sumamente completo y tiene la virtud de poner en su lugar muchas de las piezas sueltas del rompecabezas que conforma la historia del PL. ¿Ejemplos? El lugar en la tradición previa de escritores como Orwell o Hemingway y también de manuales como el de Strunk & White; las diversas iniciativas gubernamentales desde mediados del siglo pasado hasta la promulgación del Plain Language Act en 2010; las actuaciones de las organizaciones privadas incluyendo los famosos formularios simplificados del Citibank en los setenta o las relativamente recientes discusiones entre la Federal Trade Comission y las agencias de marketing y publicidad. Al final de la lectura, es posible delinear con precisión la huella que el PL ha dejado en el país del norte y, por extensión, en todo el mundo. (Además, como si fuera poco, el artículo cierra con un cuadro que detalla año por año toda acción relacionada con él).

Redefinir el lenguaje claro

Pero esta virtud no es la única, sino que el artículo es especialmente interesante por dos cuestiones adicionales. El análisis que hace respecto de los exámenes de legibilidad y, todavía más importante, el trabajo que se toma para establecer una definición actual de lo que es el lenguaje claro.

Como bien plantea Schriver en su inicio, las primeras caracterizaciones del Plain Language sencillamente “enfatizaban un estilo simple y directo de escritura que se adaptara a su audiencia”. Hoy una caracterización de este tipo es insuficiente y así lo reflejan la mayoría de los grupos de PL, como Clarity, Center for Plain Language o PLAIN, a la hora de definir su objeto de trabajo. Schriver pone como ejemplo la definición que todas ellas han acordado. Es esta:

Una comunicación está en lenguaje claro si su elección de palabras, estructura y diseño son tan claros que la audiencia a la que se dirige puede fácilmente encontrar lo que necesita, entender lo que encuentra y usar esa información.

Como se ve, las nuevas visiones sobre el PL incluyen estructura, diseño y usabilidad, aspectos que son moneda corriente desde que el mundo se volvió digital. Sin embargo, Schriver va todavía un poco más allá e incluye una dimensión adicional: la ética.

Para Schriver, el lenguaje claro debe ser más que simplemente escritura y diseño claros. También debe ser honesto. Sobre todo, a sabiendas de que Estado y empresas se han vuelto más sofisticados a la hora de comunicar y que, para ocultar sus verdaderas intenciones, pueden hacer precisamente lo contrario de usar jerga u oscurecer sus textos. Usando lenguaje claro, tal como alerta la especialista, “las organizaciones pueden engañar, mentir y manipular el pensamiento de la gente (p. 3)”.

Efectivamente, tenemos evidencia de esto todos los días. Por eso es que un abordaje de lenguaje claro debería incluir nuevas preocupaciones: además de producir contenidos llanos y bien organizados, debería velar por su veracidad. Me parece que es la tarea que tenemos por delante, si queremos que el lenguaje llano continúe estando del lado de los ciudadanos, algo que, como bien ilustra el artículo, es su marca de origen.

Jornada Internacional de Lenguaje Claro: el estado argentino con ganas de comunicarse mejor

Finalmente, el lenguaje llano o lenguaje claro, como ahora se está prefiriendo denominarlo
hizo su aparición institucional en la Argentina. Después de años en los que apenas hubo alguno que otro antecedente aislado, emergió con una fuerza tal que hasta el mismo presidente terminó aludiendo a él cuando, en uno de sus discursos recientes, criticó el "español antiguo" con el que se escribe en la justicia argentina.

Pero más allá de cualquier alusión, el centro de este despertar demorado pasó por las muy buenas jornadas que hace quince días organizaron el Senado y el Ministerio de Justicia. Tuvieron un poco de todo: buenas exposiciones, capacitaciones breves con salas colmadas e inclusos anuncios: a partir de noviembre, el país cuenta con una Red Nacional de Lenguaje Claro. La idea es que, como ya se viene haciendo en Chile, esta red agrupe a los organismos estatales que se comprometan a simplificar y transparentar su comunicación.

Lo que pasó en el encuentro

Puntualmente, las jornadas se repartieron en dos días. En el primero, expusieron funcionarios y las cuatro especialistas convocadas: la angloargentina Joanna Richardson, representante local de Plain Language; la argentina Mariana Bozetti, representante de Clarity; la chilena Claudia Poblete y la española Cristina Carretero. Todas ellas repartieron muy bien los temas de sus intervenciones. Por destacar algunas cosas: el tono narrativo que por momentos le imprimió Richardson a su presentación sobre la historia del Plain Language, la conceptualización sólida de Bozetti, los detalles de la experiencia chilena de Poblete y el desparpajo general de Carretero. El video a continuación reúne las cuatro exposiciones.



Capacitaciones a sala llena

Pero más allá de que las exposiciones cumplieron  su cometido con creces, daría la sensación de que las jornadas fueron también exitosas en otro propósito: vincular los esfuerzos de quienes quieren allanar la comunicación estatal. Si, por ejemplo, se echa un vistazo al video de la capacitación de Carretero al día siguiente sobre ley y lenguaje claro, es posible apreciar la pertenencia de los asistentes a distintos sectores de las administración pública y su urgencia para que las cosas empiecen a cambiar. Lo mismo sucedió en las otras dos clases abiertas: la de Poblete sobre textos jurídicos y la de Natalia Staiano, directora de capacitación del Senado, sobre lenguaje administrativo. Fue habitual que antes y después de ellas se intercambiaran direcciones de correo y que se contribuyera a divulgar proyectos ya en marcha dentro del estado.

Personalmente, me gustó descubrir y charlar un rato con alguna gente de derechofacil.gob.ar,  El proyecto, que de distintas maneras busca acercar la justicia a la gente, es un exponente hecho y derecho de las mejores intenciones y posibilidades del lenguaje claro: construir ciudadanía y ayudar a que nuestras instituciones sean cada vez más transparentes.

La mirada española actual sobre el lenguaje claro

Recientemente concluyó el XII Seminario Internacional de Lengua y Periodismo dedicado, en este caso, al lenguaje claro, o al lenguaje llano como solemos denominarlo por acá. Entre las muchas cosas interesantes que sucedieron --algunos de los debates pueden ser reconstruidos a través de la recopilación de los tuits que se emitieron desde el seminario-- está la guía descargable que armaron para la ocasión Mario Tascón y Estrella Montolío: Comunicación Clara

Les recomiendo echarle un vistazo. Se van a encontrar con un muy buen proyecto de actualización de los principios de la escritura llana, entendida ya como una elaboración integral de contenidos. Porque, como todos sabemos, hoy escribir es más que simplemente escribir.

Acá va un ejemplo de esta actualización: un diagrama de los pasos de la composición de un contenido. De las tres tareas clásicas del proceso --preparar, textualizar y revisar-- pasamos a nueve, incluidos el manejo de imágenes y de enlaces.


Además, la guía trae una buena descripción de qué entiende por comunicación clara y, tan interesante como eso, un panorama del Plain Language desde sus inicios históricos hasta los mejores ejemplos de la actualidad, como el Plain Language Act.

Nueva edición del taller Técnicas de escritura (y una descripción actualizada de él)

Taller Técnicas de Escritura
Sebastián Adúriz

Dónde: Sede Tucumán 3959, Abasto.
Cuándo: Los viernes de abril, mayo, junio y julio de 9.30 a 11.30 (16 encuentros) Comienzo: Viernes 1 de abril

Inscripción en www.rojas.uba.ar (Código JA.1LE.78)





En un par de viernes voy a estar iniciando una nueva edición de Técnicas de Escritura, el taller que hace más de quince años tengo en el Centro Cultural Ricardo RojasYa escribí en otras oportunidades sobre él, pero, como el taller y el entorno han ido evolucionando, quizás sea bueno documentar algunos de estos cambios  y ofrecer una versión más actualizada.  

En su origen, allá por el 2000, el taller arrancó como un espacio de aprendizaje bien práctico. Mi propósito central era ayudar a incorporar recursos y estrategias para escribir mejor, cualquiera fuera el tipo de textos que los asistentes tuvieran en mente (y también cualquiera fuera el tipo de asistente que se acercara). Eran momentos en que la mayoría de los talleres literarios se alimentaban casi exclusivamente de la creatividad que pudieran despertar distintas consignas, sin preocuparse mucho de otros aspectos más concretos. Así que, en un primer momento, me orienté enfáticamente a mostrar que antes que nada escribir es una técnica, un oficio. Me preocupaba por enseñar cómo construir una prosa activa y clara, sin jerga, con estructuras de párrafos bien hilvanadas y con la mayor riqueza posible de recursos retóricos. 

Con los años, el taller, sin abandonar esa primera identidad, se fue transformando al ritmo de mis propios cambios y también a los que ha sufrido la propia escritura: piensen, por poner el ejemplo más evidente, que cuando empezó el taller prácticamente no existían las redes sociales.

Ahora, además del abordaje técnico, también me preocupo, en igual medida, por indagar en las emociones y las ideas de quienes vienen al taller, tratando de identificar prejuicios y temores, que exceden largamente al miedo de la hoja en blanco.  ¿Me angustia releer mis propios textos? ¿Doy muchas vueltas antes de sentarme a trabajar? ¿Me frustro si no obtengo resultados satisfactorios inmediatamente? Cuestiones como estas -que, generalmente, suelen ser problemas comunes de todos quienes escriben- también tienen su lugar y son abordadas desde una perspectiva técnica.

Paralelamente, también ha ido creciendo cada vez más el espacio que dedico a los recursos narrativos. Por mi trabajo, estoy obligado a escribir relatos en muchas de sus variedades. Y también a insertarlos en los intersticios de géneros donde su presencia no es tan habitual, como por ejemplo, presentaciones, informes y discursos.  Por eso, me interesa que quienes vienen con un formación más argumental descubran las posibilidades que les ofrece el discurso narrativo: en otras palabras, que aprendan cuándo explicar, cuándo mostrar, y cuándo hacer ambas cosas.    

Simplificando, el taller transita actualmente sobre tres ejes (para saber más sobre la dinámica de las clases les recomiendo  ir acá):
  • recursos para ejecutar un estilo llano y contemporáneo, una definición que incluye las novedades de la escritura digital y de la nueva narrativa
  • recursos para sortear problemas como bloqueos o interrupciones en el proceso creativo que puedan estar afectando la escritura  
  • recursos para contar historias


En todos los casos, trato de que estén contemplados la mayoría de los usos posibles que se le pueden dar a la escritura: comunicar,  provocar una experiencia, entretener, divulgar, ayudarse a uno mismo a pensar.  Porque si hay algo que el taller ha mantenido constante es la variedad de asistentes e intereses que confluyen en él. Desde blogueros a amas de casa, desde profesionales a estudiantes de las más diversas especialidades, de gente que escribe profesionalmente o otra que lo hace en los ratos libres que le dejan sus trabajos.  Esta diversidad es algo que disfruto enormemente porque siempre, siempre, hace la experiencia más rica y más plena de novedades. 

Si hay alguien por ahí con ganas de traer las suyas a esta edición será más que bienvenido. 



Gov.uk: el sitio que les escribe claro a los ingleses

Si trabajaras generando contenidos para el sitio web del gobierno inglés, posiblemente te sorprenderías con algunos de los verbos que tendrías prohibidos.

Por ejemplo, colaborar. En Gov.uk no se colabora, se trabaja con. Ni tampoco se facilita; las cosas se hacen o no se hacen. Ni siquiera se dialoga: se habla. Y así con una larga lista que incluye impactar, focalizar o entregar (to deliver, salvo que sean pizzas, aclaran con ironía en este último caso).  


Gov.uk –un favorito de esta consultora, como les consta a clientes y alumnos– es quizás uno de los mejores ejemplos de escritura institucional contemporánea. Y no solo por su defensa enfática de una prosa llana, sino por su arquitectura y el principio que la rige: responder siempre, lo más rápido posible, a las necesidades de sus visitantes. “Todas las partes del diseño y la arquitectura, y toda pieza de contenido publicado, debe responder a una necesidad válida de los usuarios. La gente visita Gov.uk para resolver una tarea puntual, tal como conseguir una licencia de conducir o saber dónde vota”, explica el propio sitio.  

Lo cierto es que el diseño general del sitio, que presenta un aspecto en el que predomina el fondo blanco y el texto, bien en sintonía con lo que históricamente pregonó Jakob Nielsen, le ha valido en 2013 el premio más importante de diseño de Gran Bretaña y haber superado recientemente la cifra de 2 mil millones de visitas desde su lanzamiento en 2012. En la actualidad, el sitio, en permanente actualización, continúa con su objetivo de centralizar todos los servicios estatales: ya está en la etapa de abastecer a públicos profesionales y de especialistas.

En la Argentina, también es posible encontrar ejemplos gubernamentales que responden a estos principios. A mí me gustan especialmente los sitios de Desarrollo Social –en cuyo rediseño tuvimos la suerte de trabajar el año pasado–, del Anses o el del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Todos ellos procuran hacerles la vida fácil a sus visitantes, para lo cual, por supuesto, es esencial hablarles del modo más claro posible.    

Infografía de tiempos verbales

No son mayoría, pero cada tanto en mi clases hay quienes me piden ayuda porque se confunden al usar los tiempos verbales de sus textos. Pierden el hilo de la acción, hacen saltos abruptos, van y vienen sin una buena dirección.

Para todos ellos y para quienes tengan que explicar los tiempos verbales, fíjense qué linda y didáctica infografía armó @jramon en su blog.

El debate continúa: ¿cómo se escribe? ¿Argentina o la Argentina?


¿Cómo se llama el país donde vivimos? ¿Argentina o la Argentina? El debate, créase o no, surge bastante seguido en la consultora y también con nuestros clientes. 

Lo que leemos en los medios tampoco ayuda: los diarios alternan entre una y otra forma. La marca país es Argentina, a secas. Pero cuando los textos pasan por las manos de los correctores vuelven cambiados: “Es la Argentina”, nos explican. Entonces, ¿se pueden usar ambos o hay uno que está mal? 

Por lo visto, muchos de nuestros lectores se preguntan lo mismo: el post que armamos al respecto hace unos años está aún hoy entre los más leídos. Pensando en esto decidimos retomar el tema e investigar un poco cuáles son las opiniones que están dando vuelta entre los expertos. A ver si esta vez llegamos a una conclusión que nos cierre a todos. 





El nombre de nuestro país según la Academia Argentina de Letras

Ya hace unos años recurrimos a la Academia Argentina de Letras con esta misma consulta. De lo que nos dijeron, es importante destacar algo: ninguna de las formas, lleven o no artículo, se considera denominación oficial. Sí lo son Provincias Unidas del Río de la Plata, República Argentina y Confederación Argentina.

Aparentemente, el nacimiento de la versión Argentina surge en la década de los 40, cuando en las reuniones de la ONU, nuestro país se colocaba en la a, sin el artículo ni el sustantivo república delante. Ese uso se expandió y es cada vez más común. Sin embargo, la Academia recomienda la forma con el artículo: argentina es un adjetivo, por ende requiere de ese la para sustantivarse. 

10.ª edición del Taller de Redacción Corporativa – entrevista a Sebastián Adúriz y María Curubeto


Faltan pocos días para que empiece el Taller de Redacción Corporativa de Adúriz Escritura y Revista Imagen. En este tiempo, además de recibir inscripciones, estamos contestando varias consultas acerca de la dinámica y las características del Taller. Tomando estas inquietudes, desde la agencia entrevistamos a los responsables del curso, María Curubeto, jefa de Redacción de Revista Imagen, y Sebastián Adúriz, director de Adúriz Escritura:



Algo de lo que se dijo en la entrevista:

“El taller propone aprender a escribir bien varios tipos de géneros corporativos, de comunicación interna, externa y en las redes sociales. No es un taller de gramática o de normativa. Acá enseñamos a redactar, a manejar los textos de las organizaciones”. 

“Hacemos un equilibrio entre teoría y práctica. Esta es la principal virtud del taller: la redacción es un ejercicio y practicarla es la única manera de aprender. Las seis clases alcanzan para que los participantes, además de irse con una idea acabada de varios géneros corporativos, introduzcan un cambio en el modo de escribir”.

“El taller brinda, además, los recursos para argumentar ante otros las decisiones que se ejecutan sobre un texto: por qué en determinados casos conviene cambiar ángulos, hacer recortes o transformarlos en función de una mejor comprensión”.

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