A mediados de diciembre estuve dictando un taller de webwriting en la Maestría de Comunicación de la UCES. El taller, que era optativo, tuvo un concurrencia de alrededor de 20 comunicadores de distintas procedencias y prácticas laborales: gente del periodismo, marketing, diseño, tanto del ámbito privado como del público.
Una gran parte del taller estuvo dedicada, lisa y llanamente, a escribir posts. Y algo que reveló esa practica fue como cada post denunciaba el género que cada especialista manejaba con más frecuencia. Si, por ejemplo, la persona era un comunicador externo de empresas iba a tender a estructurar su post como una gacetilla de prensa y a dotarlo de un tono neutro e informativo. Si, por el contrario, se especializaba en comunicación interna, probablemente lo iba a dotar de ese tono arengoso que caracteriza a muchos de los comunicados internos locales. Y así con artículos, avisos, ¡cartas! o el tipo de texto que el comunicador escribiera con más habitualidad.
Más allá de cuáles sean las características de un post en tanto genero textual -acá, acá y acá pueden encontrar reflexiones al respecto-, lo que me pareció interesante de la experiencia fue comprobar qué tanto nuestra escritura puede estar reducida por el manejo de aquellos géneros en los que nos sentimos más seguros.
Estar advertidos de este fenómeno, creo, puede ayudarnos a construir un perfil de escritor más versátil, capaz de circular más fluidamente por estructuras y formas textuales diversas. Y a la vez, puede ofrecernos una clave de cómo abordar un tipo de texto desconocido: sea que estemos frente a un cuento o a un instructivo empresario, una de las tareas que nos facilitará el aprendizaje es descubrir cuales son sus características comunes.
Relanzamos el newsletter interno de La Mercantil
Después de dos años, rediseñamos el Informate, el newsletter interno de La Mercantil.La principal novedad, dentro de lo que el formato pe
rmite, es que lo dotamos de mayor interactividad. Cada edición ofrece a los lectores una encuesta y la posibilidad de comentar las notas.Y en lo que se refiere al diseño, tratamos de establecer una continuidad entre la versión anterior -más blanda y dominada casi exclusivamente por temáticas de RRHH- a la actual que intenta reflejar toda la actividad de la compañía, incluida su actividad comercial.
Luego del primer número y si se mide por el entusiasmo para contestar la encuesta y opinar sobre las notas, la respuesta ha sido excelente.
En marcha
El tiempo pasa rápido. Este post estaba pensado para los primeros días de enero, pero un par de cosas que conspiraron para que saliera en esa época
Por supuesto, el trabajo. El final de 2009, además de la actividad estacional -en nuestro caso, el trabajo con la redacción de memorias y balances- coincidió con la renovación y el lanzamiento de publicaciones y proyectos de nuestros clientes. Entre ellos, una revista mensual interna y digital y un blog para corresponsales para el Santander Río, y un newsletter mensual para La Mercantil. De ellos, nos iremos ocupando en el transcurso de los días.
Y a todo eso se sumaron cambios en el plantel de la consultora. Tuvimos salidas e incorporaciones que apenas tengamos tiempo reflejaremos en nuestro sitio.
Un comienzo de año movido, como verán.
Por supuesto, el trabajo. El final de 2009, además de la actividad estacional -en nuestro caso, el trabajo con la redacción de memorias y balances- coincidió con la renovación y el lanzamiento de publicaciones y proyectos de nuestros clientes. Entre ellos, una revista mensual interna y digital y un blog para corresponsales para el Santander Río, y un newsletter mensual para La Mercantil. De ellos, nos iremos ocupando en el transcurso de los días.
Y a todo eso se sumaron cambios en el plantel de la consultora. Tuvimos salidas e incorporaciones que apenas tengamos tiempo reflejaremos en nuestro sitio.
Un comienzo de año movido, como verán.
El diseño y las fotos de AE
Ultima vez que menciono la renovación del sitio de la consultora. Pero como todavía cae algún que otro elogio al diseño y a la fotografía, quisiera nombrar a los resposnables, ambos colaboradores habituales.El diseño estuvo a cargo de Gustavo Silber: creo que mucha de la claridad del sitio y de su trabajo en general está relacionado por el lugar en dónde vive.
Toda la fotografía es de Soledad Lazcano, alguien que también es diseñadora, pero sobre todo amiga desde hace mucho tiempo. (La imagen de este post es suya y está tomada en París hace más de diez años.)
Escribir RSE
En la consultora nos gusta escribir sobre Responsabilidad Social Empresaria. Habituados más bien a mostrar lo que pasa -y se piensa- dentro de oficinas laborales del centro, la RSE nos permite cambiar un poco y contar historias de actores inusuales en escenarios de la periferia.
Me viene a la mente, por ejemplo, el relato de un grupo de mujeres en un barrio marginal de Paraná, vecino de un basural, que hace uno años nos contó cómo se había organizado para armar una guardería que ahorrara a los hijos de cartoneros el recorrido diario de sus padres. O la experiencia de otro grupo de Benavídez que había conseguido poner en marcha un taller textil gracias a la ayuda de un programa de uno de nuestros clientes. Después, al sentarnos a escribir, había un gusto especial testimoniar con precisión esas historias de solidaridad y lucha contra la adversidad.Recientemente, hemos estado escribiendo bastante RSE, pero de una naturaleza distinta. La gente de RSE de Petrobras Energía, encabezada por Verónica Zampa, se presentó en Amcham y el Foro Ecuménico y nos pidieron que los ayudáramos con sus presentaciones. La cosa anduvo bien: Petrobras salió premiada en ambos casos. Acá no se trató de contar historias, sino de que la prosa no oscureciera los innegables atributos de los programas de la compañía: un programa de Educación Vial dirigido a sus proveedores y otro de Inversión Social.
Porque eso es lo que creo que hay que hacer en los premios: condensar ideas, y escribir corto y llano, algo que seguramente agradezcan jurados ocupados y ad honorem. De todas formas, más allá de cuáles hayan sido las razones de los premios – la calidad de los programas, la prosa clara que no interfirió, etc.- me gustaría pensar que algo de nuestro gusto por escribir RSE tuvo que ver.
¿Nombre de queso o de tipografía?
Alguna vez escribimos sobre los redactores y sus preferencias sobre ciertas tipografías. Arial, Frutiger o Times, cada uno tiene su favorita. Pero sea cual fuere, las elecciones suelen reducirse a unas pocas, siempre las mismas.
Pero la oferta para elegir es grande. Tanto, que contra lo que uno creería, ni siquiera es fácil reconocer las tipografías por el nombre.
Un buen ejercicio para confirmar este supuesto desconocimiento, es distinguir entre quesos y tipografías. Entren acá y hagan la prueba: si eligen correctamente la mitad de las opciones, considérense expertos en uno de los dos temas.
Pero la oferta para elegir es grande. Tanto, que contra lo que uno creería, ni siquiera es fácil reconocer las tipografías por el nombre.
Un buen ejercicio para confirmar este supuesto desconocimiento, es distinguir entre quesos y tipografías. Entren acá y hagan la prueba: si eligen correctamente la mitad de las opciones, considérense expertos en uno de los dos temas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
