Aduriz Escritura en el manual de Lenguaje Claro de la Ciudad de Buenos Aires

La semana pasada, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires presentó su manual de Lenguaje Claro, un proyecto del que participamos como asesores externos y cuya versión final quedó en manos del equipo de la Ciudad.  

Fue un proyecto largo, de idas y vueltas, en el que intervinieron muchas personas y áreas, pero que finalmente devino en una publicación digital de más de 100 páginas con recursos y ejemplos para escribir más claramente. El documento está dividido en tres grandes secciones: qué es el Lenguaje Claro, cómo aplicarlo en textos administrativos y cómo en textos normativos. La intención, según nos comunicaron, es utilizarlo como principal insumo en las capacitaciones que comenzarán pronto.

Nuestra participación estuvo principalmente centrada en la segunda parte. Nos sentimos muy a gusto con que muchas de nuestras propuestas llegaran a la versión final. Entre otras, organizar el texto en secciones y párrafos, diferenciar las características estructurales de los distintos tipos de documentos (y con eso, sacar introducciones donde no van, por ejemplo), practicar un estilo verbal y activo, e inclusivo y claro a la vez.  

Como sea, ojalá que el manual ayude al objetivo general del Gobierno de la Ciudad de comunicar mejor a sus distintos públicos. Desde ya, muy agradecidos de que nos hayan invitado a colaborar. Muy contentos también de haber compartido la experiencia con Ivana Basset (de AE, asesora en temas de inclusión), y con Natalia Staiano y Héctor Pérez Bourbon, los otros especialistas en Lenguaje Claro del equipo externo, con quienes fue un placer trabajar.

 




Con Vanina Azzaro, del equipo de la Ciudad, y Natalia Staiano, experta en Lenguaje Claro.

 

#lenguajeclaro #manual #redacción #textosadministrativos

Nuevo taller de lectura y escritura: Hombres y mujeres en el cuento norteamericano




En Adúriz Escritura abrimos la puerta a los talleres literarios.  A partir del 7 de octubre, junto con Evelia Romano, estaremos coordinando el taller de lectura y escritura Hombres y mujeres en el cuento norteamericano. Ocho encuentros vía Zoom, los sábados de 11 a 13 (hora de la Argentina).

El taller buscará identificar los rasgos de una literatura que generó visiones de mundo, modos de escribir, prototipos de hombres y de mujeres. Leeremos, en inglés y español, historias sobre exploradores solitarios luchando contra tormentas de nieve, esposos que quizás preferirían atravesar tormentas antes que volver a casa, viudas odiando compartir asientos en el transporte público, matrimonios de buen pasar que no entienden por qué y cómo todo está cambiando a su alrededor y hasta sobre sus empleadas de limpieza.  Y al hacerlo examinaremos estilos, mecanismos y procedimientos, y, relacionados con ellos, las representaciones de la sociedad y las personas que ayudaron a reflejar y, seguramente, a construir.  

 Al final de cada encuentro dejaremos una consigna de escritura relacionada con algún aspecto técnico del texto leído un modo puntual de describir un personaje, la utilización de un determinado punto de vista, la construcción de diálogos que dicen más por lo que ocultan, etc,-  para que quienes lo deseen puedan profundizar la experiencia de encuentro con los escritores.

Escritores y escritoras fecha por fecha.

Sábado 2 de octubre: To Build a Fire. Jack London. (Sebastián Adúriz)

Sábado 7 de octubre: Heroes; An Incident; Women and Wifes. Ellen N La Motte. (Evelia Romano)

Sábado 14 de octubre: Big Two-Hearted River. Ernest Hemingway. (Sebastián Adúriz)

Sábado 21 de octubre. A Good Man Is Hard To Find; Everything That Rises Must Converge. Flannery O Connor. (Evelia Romano)

Sábado 28 de noviembre. The Country Husband. John Cheever. (Sebastián Adúriz)

Sábado 6 de noviembre. A Manual for Cleaning Women. Lucia Berlin. (Evelia Romano)

Sábado 13 de noviembre. The Afterlife. John Updike. (Sebastián Adúriz)

Sábado 20 de noviembre. In the Cemetery Where Al Jolson Is Buried; Amy Hempel.  Girl. Jamaica Kincaid. (Evelia Romano)

 Precios e inscripción

Aquí encontrarás el valor del taller y el formulario para inscribirte. Una vez completado, te enviaremos la información para depositar tu pago.

¡Te esperamos!


PREGUNTAS FRECUENTES

 ¿Tengo que tener conocimientos previos de literatura en general o de la literatura norteamericana en particular?

No. El taller está pensado para que la experiencia personal de lectura de cada asistente esté potenciada y enriquecida. Cualquier elemento que sea necesario para que eso suceda-contextos de época, procedimientos ye stilos literarios, elementos biográficos de los autores, etc-  será proveído por el propio taller.  

¿Tengo que saber bien inglés para hacer el curso?

No. Los textos estarán disponibles en inglés y español, y se trabajarán principalmente sobre las versiones traducidas. Aun así, el taller contempla también abordar cuestiones de estilo en el idioma original y eventuales problemas que existan con las traducciones. 

¿Cuál es la modalidad de los encuentros?

La de taller. En general, durante los encuentros se leeran fragmentos de los textos, se ofrecerán recursos para abordarlos, se propondrán consignas de lectura y análisis, y se cotejarán los puntos de vista de los asistentes. Y al final de cada encuentro se impartirá una consigna de escritura relacionada con las técnicas, ideas y textos que hayan sido leídos.

¿Cumplir con las consignas de escritura es obligatorio?

No. Las consignas de escritura está pensadas para ampliar la expriencia de lectura de cada texto y autor, y no serán abordadas grupalmente luego durante los encuentros. Pero quienes las cumplan, podrán enviarlas por correo electrónico a Evelia y Sebastián, y recibir una breve devolución personalizada.  

 ¿Es necesario pagar todo el taller por adelantado?

No. Existe la posibilidad de pagar por mes. No obstante, al pagar los dos meses por adelantado el costo es menor. Todo está detallado en el formulario de inscripción.


Lenguaje Claro y Lenguaje Inclusivo en San Andrés

A principios de octubre, Ivana Basset, nuestra responsable de gestión editorial, va a estar dando dando un taller en la Universidad de San Andrés sobre Lenguaje Claro y Lenguaje Inclusivo.

El taller, que resume muchas de sus investigaciones y trabajo reciente con organizaciones, apunta a ver qué tanto es posible cumplir con dos demandas que por momentos pueden entrar en conflicto: ser claro e inclusivo a la vez.

Cuatro encuentros que pueden ser de suma utilidad para quienes tienen algún tipo de responsabilidad comunicativa o para quienes, simplemente, quieran conocer de cerca la problemática y sus posibles abordajes.




Access for All Conference: un gran congreso internacional de Lenguaje Claro con muchas novedades (y poco español)

 

El jueves pasado terminó AccessforallConference, el congreso internacional de #LenguajeClaro, que por primera vez fue organizado por las tres principales entidades de la especialidad: Clarity, Center for Plain Language y PLAIN. Gracias a la virtualidad (y al impulso que me dio Romina Marazzato Sparano), pude participar por primera vez. Así que acá van algunas primeras notas de debutante.

Primero de todo, me impresionó lo bien diseñado y ejecutado que resultó el congreso. Para destacar:

👍Una muy bien urdida combinación de charlas en vivo con presentaciones previamente grabadas y foros. Durante las tres jornadas, hubo sesiones de encuentro virtual. Todas ellas podían ser complementadas antes y después con presentaciones de los propios panelistas o de otros relacionados con las temáticas. Eso daba libertad de movimientos para profundizar en el momento o para sobrevolar la charla y ahondar en ella después.

👍Una estratégica selección de integrantes de paneles. Esa selección  podía incluir expertos históricos de Plain Languade, funcionarios de gobierno y la justicia, y hasta outsiders como artistas de hip-hop. En todos los casos, quedó asegurado el intercambio de ideas y el abordaje desde distintos puntos de vista.

👍Una conducción general impecable por parte de Barbra Kingsley, presidenta del Center of Plain Language, que tenía la soltura y el manejo de un anchorman con el conocimiento profundo de los temas que se abordaron.

Escandinavia sí, Latam no

Y a la hora de hacer un primer balance de lo que me tocó ver y escuchar –todavía me quedan muchas presentaciones por abrir– me quedo con estos tres asuntos:

✔️La próxima llegada de un estándar ISO de Lenguaje Claro. Existe un grupo de trabajo activo dentro de la norma TC-37, coordinado por el australiano Christopher Balmford y la húngara Vera Gergely. Ya está superando las primeras etapas de revisión y espera obtener resultados concretos para mediados del año que viene. Contar con una norma de calidad de Lenguaje Claro no solo puede tener un impacto grande y progresivo en el modo en que se escribe técnicamente en las industrias, sino también en el modo en que se escriben las propias normas ISO. Para seguir de cerca.

✔️El caso noruego: lo interesante del caso no es tanto que en poco más de diez años hayan pasado de la nada a convertir el PL en un asunto de estado con dos leyes a punto de aprobarse (si algo así puede suceder, uno imagina que ocurra en un país escandinavo). Lo interesante, creo, es que lo hayan hecho, en un mundo como el actual, atravesando dos administraciones de signo opuesto. La primera de ellas, la que dio impulso y fondos, era de izquierda y la segunda, la actual, es de derecha. A los primeros les prometieron construcción de ciudadanía y derechos, a los segundos les mostraron con ejemplos concretos cómo el PL podía renovar, simplificar y mejorar la gestión del sector público. Consecuencia: siguieron adelante. ¿Podremos acá en la Argentina hacer algo parecido? 

✔️La conciencia general de que el PL es más que escritura clara. Hubo casos de diseño, imagen y digitalidad, y sobrevoló también una clara conciencia de la importancia del trabajo interdisciplinario y la investigación. Bien a tono con la época, por suerte.

     
Team Escandinavia. La noruega Kvarenes cuenta su caso, mientras la escuchan atentas sus colegas de Suecia y Estonia.  


También resultaron muy valiosas las presentaciones relacionadas con el modo en que el COVID fue comunicado. Y, finalmente, disfruté de conocer los entretelones de la promulgación de Plain Writing Act de boca de quien fue su principal protagonista, Annetta Cheek. Desde las conversaciones iniciales en los 90 con el vicepresidente Al Gore y sus premios federales hasta las negociaciones finales con un senador republicano que desembocaron en reemplazar la palabra Language por Writing en el nombre final de la norma, la charla fue una clase de cómo conseguir que se hagan las cosas en las esferas gubernamentales.

En el debe👎: si bien la conferencia tuvo un tono decididamente internacional, la presencia de países de habla hispana fue escasa e inarticulada. Notablemente, no hubo paneles de representantes que mostraran nuestros problemas y nuestros avances: nada de España, nada de México y nada de Sudamérica, donde ya existen tres redes de Lenguaje Claro funcionando. ¿Cansancio pandémico? ¿Costos altos? ¿Imposibilidad de seguir acumulando trabajo a pulmón? ¿Todo lo anterior?

Habrá que ver si es posible mejorar esta realidad para la próxima conferencia de mayo. Sería bueno contar entonces con un segmento en español.  De ese modo, la comunidad internacional de PL podría recuperar la voz y la realidad de tanta gente de nuestro medio que viene trabajando desde hace años por una mejor comunicación y el acceso a derechos que produce.


 
Team ISO. El panel  de The International Plain Language Standards en plena charla  (foto cortesía Joanna Richardson)

Escritura en empresas: ¿que cambió en los últimos veinte años?

Pocos días atrás, promovida por la maestría en la que doy clase, tuve la chance de dar una charla virtual sobre escritura de empresas.  

La charla, compartida con Ricardo Palmieri, tenía por título una pregunta: ¿Qué significa escribir bien en las empresas? 

Para responderla terminé recurriendo a una suerte de autobiografía velada (y no tanto) de los modelos que me encontré a lo largo de mi vida profesional. Hablé del gerente que a mediados de los noventa trataba de que mis textos llanos se parecieran a escritos legales, puse fotos de las revistas que escribimos con mi consultora para el banco Santander y otras compañías, charlé de cómo fue descubrir eso que hoy se denomina Lenguaje Claro (y que, como se aprecia en muchas entradas de este blog, durante mucho tiempo denominé Lenguaje Llano, siguiendo la nomenclatura de Daniel Cassany)

Así que desde aquel modelo inicial de largas frases oscuras y burocráticas, que después se fueron aclarando, acortando y organizando mejor, terminé tratando de dilucidar las características de un paradigma más actual.  Propuse pensar uno donde ya es prácticamente imposible pensar en textos únicos y cerrados, donde en reemplazo tenemos que elaborar constelaciones de textos vinculados -entre sí y con lenguajes audiovisuales-, que muchas veces incluyen historias. 

Acá, en el video de la charla, pueden ver los detalles:


Pero después de la presentación me quedé pensando en otro modo de entender ese mismo recorrido: algo así como el de un lector que emerge progresivamente, que se va configurando de a poco en un rol más activo, que cada vez demanda una protagonismo mayor.  Un lector que primero exige entender, que luego comienza a asumir muchas más operaciones que simplemente leer -comentar, likear- y que hoy ha alcanzado un punto tal de desarrollo que parece insuficiente llamarlo simplemente así. 





Taller de Lenguaje Claro para profesionales

¿Por qué hacer un curso de Lenguaje Claro? 

Por muchas razones. Entre otras, porque cada vez más es necesario para toda persona que trabaje en organizaciones públicas o privadas. Los textos burocráticos y oscuros entorpecen la gestión y, además, ya perdieron cualquier aura que hubieran podido tener en el pasado.

Pero además porque resulta una de las grandes herramientas para crear ciudadanía. Los textos que sí se entienden, los que están elaborados a la medida de sus destinatarios, consiguen que las personas no se sientan indefensas, y que entiendan mejor sus derechos y obligaciones.

Por eso, junto con la gente de Torre de Papel -una consultora de mucha trayectoria en el ámbito de la traducción y los servicios lingüísticos-, lanzamos un taller de Lenguaje Claro dirigido a profesionales.   

Cuatro encuentros virtuales de dos horas en los que veremos de qué se trata este movimiento lingüistico y, sobre todo, abordaremos progresivamente recursos para escribir mejor y más claro. 

A partir del jueves 6 de agosto.  Consultas e inscripciones a sylvia@torredepapel.com.ar / WA (54) 911 5922 5261





Abierta la inscripción para el taller de escritura de divulgación, versión extendida


En junio volvemos con el taller de escritura de divulgación y lenguaje claro, versión extendida.  Dirigido como siempre a profesionales, científicos -y en rigor a  todo aquel que quiera comunicar sus ideas claramente-, agrega el doble de horas: ahora tiene 16 divididas en ocho clases.  

Entre otras ventajas, esta ampliación invernal permite agrandar el menú de asuntos que abordará el taller. Estos son los principales:

-Incorporar recursos para elaborar una prosa en lenguaje claro y atractivo.
-Organizar contenidos según lectores
-Ilustrar ideas con metáforas e historias
-Revisar los propios protocolos de composición de un texto.
-Incorporar estrategias y modos de la escritura digital y de redes.

Todo ello se trabajará sobre artículos, columnas de opinión o entradas de blogs  que se editarán colectivamente en clase.  Los interesados pueden encontrar más información e inscribirse acá:  http://www.rojas.uba.ar/cursos/index.php  




Ficha
Nombre del taller: Técnicas de divulgación: escribir para todos
Dónde: Sede Abasto del Centro Cultural Ricardo Rojas (Tucumán 3035, CABA)
Cuándo: los viernes de 16 a 18 (8 clases en junio, julio y agosto) 
Código del curso: 1.JA.1LE.287



Taller de escritura de divulgación en el Centro Cultural Ricardo Rojas

El próximo viernes 22 de febrero vuelvo al Rojas con el taller de verano "Técnicas de divulgación: cómo escribir para todos". 

Es un taller breve de cuatro encuentros dirigido a investigadores, científicos y profesionales, en el que básicamente hacemos tres cosas:

-Entender las claves de la divulgación científica aplicadas a escribir.
-Incorporar algunos recursos para componer un texto en lenguaje claro.
-Armar el plan de un artículo breve y redactar sus partes principales.


El taller suele funcionar como una buen introducción para quienes estén buscando acceder a públicos más amplios que los del propio universo de especialistas. 

El que esté interesado puede entrar acá para inscribirse. La clave del taller es 1.JA.1LE.238  

Segundas Jornadas Internacionales de Lenguaje Claro: la cosa va tomando color

El jueves pasado tuvo lugar la Segunda Jornada Internacional de Lenguaje Claro  y trajo varias novedades.

La principal, quizás, es que una sensación de trabajo en progreso reemplazó el clima más declarativo que había caracterizado el encuentro del año pasado. Distintos equipos que ya están trabajando con el lenguaje claro dentro del Estado desde juzgados hasta bibliotecas públicas presentaron sus casos. Entre otros, se escucharon ejemplos de cómo se editan las leyes en el Senado, de juzgados que simplifican sus sentencias y publican sus actividad en las redes, o lo que hizo y lo que hará la propia comisión técnica de la Red de Lenguaje Claro de la Argentina, coordinada por Mariana Bozetti. 


Mariana Bozzetti, Waldimir Wolters y Emilia Ghelfi, con el boceto del nuevo sitio web de la Red de lenguaje claro de la Argentina.

También se notó una mayor presencia de funcionarios del gobierno, especialmente del ministerio de Justicia y Derechos Humanos, que envió a su secretario y que en general parece llevar la delantera en el impulso del cambio.  Una de las novedades tomen nota los docentes de escritura es que están  tratando de reformular los programas de la facultad de derecho e incluir materias de redacción.

Estructuras sintácticas paranoicas

Hablando de abogados, una de los puntos altos de la jornada fue la presencia del escritor Pedro Mairal contando su experiencia de 11 años capacitando abogados. Además de describirla entre bromas y muy llanamente, dejó un par de definiciones para la antología "estructuras sintácticas paranoicas" y el "punto como ansiolítico"  y la cerró con un texto propio desopilante: Amor jurídico. Tanta broma hizo que Martín Böhmer, del ministerio de Justicia, se sintiera un poco obligado a responderle y dejara, de paso, una definición sobre la profesión de abogados como traductores de intereses al lenguaje del derecho.

Finalmente, la presencia internacional estuvo dada por la presencia de Claudia Poblete Olmedo cada vez más afianzada en su liderazgo regional y la de los colombianos Germán Arenas Arias y Betsy Perafán. La primera expuso sobre cuáles podrían ser los estándares de lenguaje claro y mostró una de las primeras herramientas que su red está ofreciendo a la comunidad: un cuestionario que permite a las organizaciones saber si sus documentos están elaborados con él (puede descargarse acá). Los segundos, más nuevos en estos menesteres, básicamente contaron su experiencia de trabajo, en general muy entretenida.  En cualquier caso, se nota la buena relación entre estos tres países, una relación que parecería que está por formalizarse de alguna manera y que augura que el movimiento seguirá en ascenso.

Una última cosa: está casi lista el sitio web de la red argentina de lenguaje claro se supone que arrancará en febrero. Ya pueden ir agendando la dirección: www.lenguajeclaroargentina.gob.ar 



Claudia Poblete Olmedo, de la Red de Lenguaje Claro de Chile, presenta su propuesta de estándares (foto @jomrichardson)

Un caso de trabajo colaborativo en lenguaje claro: los informes de auditoría de un banco nacional



Durante el año pasado tuvimos la fortuna de participar en una experiencia de trabajo realmente integral. Junto con la gerencia de Auditoría de un importante banco nacional, llevamos adelante un proceso de trabajo que concluyó con la reconversión a lenguaje claro todos sus modelos de informes y que prácticamente incluyó a todos los integrantes del área. La tarea, que se extendió prácticamente durante todo el año, comprendió además la elaboración de un manual de estilo y de una capacitación en escritura para todos los integrantes de la gerencia.

A grandes rasgos, así fue cómo lo desarrollamos.

Qué nos encontramos

La gerencia estableció desde el inicio una premisa clara: modernizar sus informes. Deseaba hacerlos más breves y legibles, y mejor orientados a sus distintas audiencias.

Si bien habían sufrido numerosas intervenciones desde la puesta en marcha del banco en la década del setenta–entre ellas incorporar un sumario ejecutivo de dos páginas y hasta íconos para rápidamente identificar los resultados–, estaban aún cargados de modismos legales, no contaban con un estilo homogéneo ni respondían a premisas de lecturas más contemporáneas. En síntesis, más allá de sus muchas cualidades técnicas y de modificaciones que le habían sido introducidas –el trabajo de auditoría del banco es muy reconocido entre sus pares–,  presentaban una arquitectura y estilo pensada para los lectores de años pre digitales, de organizaciones menos complejas que las actuales.

Qué hicimos

Con la gerencia, entonces, asumimos el desafío de conservar el rigor y la calidad de los informes a la vez que los volvíamos contemporáneos en términos de accesibilidad. En sucesivas reuniones con los principales responsables del área fuimos trazando conjuntamente un programa de trabajo que abordaba el requerimiento desde varios ángulos a la vez, algo que a todos nos parecía un requisito para que la movida fuera exitosa.

Revisamos todo: la cantidad de informes, la estructura y estilo de cada documento, el lenguaje, los posibles soportes, y también la necesidad de capacitar a los integrantes y, más importante aún, de participarlos en la definición de los nuevos documentos, algo que está en la base del espíritu cooperativo de trabajo. Convinimos, entonces, el siguiente plan de acción: diseñar primero una serie de nuevos modelos, ponerlos luego a discusión en capacitaciones de redacción en Lenguaje Claro y finalmente elaborar un manual de estilo que sirviera como marco de referencia para actuales y nuevos integrantes de la gerencia.

El proceso se extendió por aproximadamente diez meses entre finales del 2016 y casi todo el 2017. Involucró a prácticamente la totalidad de los integrantes de la gerencia –unas cuarenta personas– quienes fueron definiendo los nuevos modelos, a la vez que  participaban de los talleres. Entre otros recursos,  en ellos se abordó cómo organizar la información en función de los lectores de los nuevos documentos, cómo secuenciarla en apartados y párrafos que presentaran sus aspectos más relevantes en lugares clave,  y cómo desplegar una prosa activa, sin modismos burocráticos ni palabras de más.

Resultados

El proceso terminó resultando un acabado ejemplo de las bondades del trabajo en equipo y arrojó muy buenos resultados: tuvo un muy alto grado de compromiso con el cambio de parte de todos los involucrados y, por supuesto, desembocó en un conjunto renovado de modelos de informes.

Actualmente, los nuevos modelos funcionan como documentos digitales contemporáneos, con enlaces internos y fáciles de navegar: Auditoría elaboró e implementó plantillas HTML que pueden ser convertibles a pdf para ser impresos en caso de ser necesario.

Distribuidos en tres grandes categorías –informes de sucursales, de procesos centralizados y de situaciones especiales– en reemplazo de las cinco anteriores, cuentan además con las siguientes novedades:

-Una arquitectura de información renovada que pone al frente las conclusiones y los resultados, y cuya organización es más fácil de identificar para los distintos tipos de lectores como, por ejemplo,  los directivos del banco, los propios auditados, funcionarios del banco central, etc.
-Diseño gráfico en función de mejorar la experiencia de lectura e identificar mejor secciones e información central
-Una prosa clara y amigable comprensible de una sola leída.

En lo que se refiere a la organización los tres modelos cuentan ahora con una organización de contenidos que a grandes rasgos es la siguiente:

A primera vista: la carátula del informe provee a través de textos muy breves y recursos visuales como íconos o pequeños gráficos la información resumida del informe, incluido los resultados. Está pensado para una lectura rápida, orientado a conocer enseguida el resultado.

Conclusiones: en segunda instancia, se brindan las conclusiones generales que fundamentan los resultados consignados en la portada y, si fuera el caso, establecen las recomendaciones y pasos futuros. Son textos breves, en lenguaje claro, pensados para para completar la lectura rápida iniciada en la portada.

Resultado pormenorizado / cuadros: A continuación, iniciando un tipo de lectura más pormenorizada, se brindan los resultados y calificaciones de cada sección o procedimiento auditados.

Detalle completo de la auditoría: Finalmente, el lector puede acceder al desarrollo completo del trabajo incluida las descripciones de los objetos auditados, el alcance y descripciones de sistemas o áreas que requieren una explicación.

La guía de estilo
Como quedara dicho, todo el trabajo se cerró con la elaboración de un manual de estilo que sirve tanto como referencia para los actuales integrantes de la gerencia como recurso de inducción para los que se vayan integrando en el futuro
El manual está dividido en tres grandes apartados: 
1)   Introducción donde se describen los propósitos del banco respecto de la tarea y los atributos del auditor del banco.
2)  Descripción de las características generales del informe de auditoría, las del estilo y lenguaje con el que deben ser confeccionados y una serie de consejos para poder hacerlo.
3)  Presentación de los los tres modelos de informe a través de ejemplos e infografías.
4)  Glosario con las palabras de uso más frecuente.



Fragmento de uno de los bocetos previos de la caratula del informe de sucursal











Conclusiones
Más allá de los resultados favorables, todavía en evaluación, una de las conclusiones generales del trabajo es lo efectiva y enriquecida que resultó la experiencia al incorporar a todos los actores involucrados en el proceso. Durante las reuniones con los gerentes y las capacitaciones,  los aportes de todos permitieron detectar problemas inadvertidos, encontrar soluciones mejores que las que se habían imaginado previamente y, tan importante como todo eso, propiciar un verdadero compromiso con el cambio, que por necesario, no dejaba de ser profundo.

Para nosotros, como dijimos al principio, la experiencia resultó sumamente satisfactoria. Pudimos participar en todas las instancias del proceso, poner en juego muchos de los servicios que ofrecemos y, además, hacerlo en excelente clima de intercambio. Ojalá que se repita. 


Joanna Richardson: “El lenguaje claro es algo demasiado grande para que quede asociado a un gobierno o a un partido”


Hace diez años cuando, en alguna reunión, Joanna Richardson contaba que trabajaba con lenguaje claro, era muy raro que la charla se extendiera mucho. Sus eventuales interlocutores no entendían a qué se refería y, si lo hacían, no asignaban demasiado valor a lo que escuchaban. Sin embargo, últimamente nota que la cosa empezó a cambiar: “Ya no me dan vuelta la cara como antes”, se ríe. “Ahora percibo cada vez más interés, e incluso encuentro gente que ha oído hablar del tema y comprende su importancia”.

Joanna hace mucho que viene explicándole a la gente de qué se trata el plain language  o el lenguaje claro. Inglesa de nacimiento, pero afincada en la Argentina desde los inicios de los 90 –acá pueden chequear el derrotero que la trajo desde su Oxford natal a Buenos Aires–, ha hecho una vida de capacitar gente en cómo comunicarse con claridad.

“Para mí, comunicarse en lenguaje claro es algo que tiene que ver con la inclusión: con que los ciudadanos comprendan mejor cuáles son sus derechos y obligaciones, con que los gobiernos se vuelven más transparentes y con que las empresas tengan un trato más honesto con sus consumidores”.

Esa vocación se manifiesta en Joanna de varias maneras: participando como miembro del directorio de PLAIN, una de las principales organizaciones del mundo en la materia; llevando adelante su propia consultora especializada y, más recientemente, formando parte de la comisión que instrumentó la primera red de lenguaje claro en la administración estatal.

Aprovechando cierto auge de la temática a partir de distintas iniciativas estatales como esta, charlamos un rato sobre cómo ve el panorama actual en nuestro país.

Entre la experiencia chilena y la mexicana
“Es algo fantástico. Todavía somos pocos, pero estamos mejor que antes”, comienza a decir Joanna respecto de la situación local del lenguaje claro. “Hay personas que vienen trabajando hace mucho, como Mariana Bozetti o Emilia Ghelfi, con quienes nos conocemos muy bien. Y últimamente he conocido gente valiosa dentro de la administración pública, un espacio que yo no frecuento tanto”.
Justamente, Joanna fue la única persona ajena al Estado que formó parte de la reciente comisión detrás de la formación de la Red Nacional de Lenguaje Claro. Tomando prestado el ejemplo de Chile, diversas oficinas del Estado argentino han comenzado a articularse para mejorar su comunicación. 

“Es un primer paso”, evalúa al ser consultada. “Todavía estamos en las etapas iniciales, elaborando intenciones y protocolos. Pero, más allá de que me gustaría ir más rápido, es alentador que se haya comenzado a avanzar”, dice.

En este sentido, una de las principales preocupaciones de Joanna es que estas iniciativas sean vistas como lo que son: acciones propias de un Estado y no de un gobierno o un partido político en particular.

“Sería trágico que eso sucediese. Ese fue el caso de México con el programa de Lenguaje Ciudadano: fue visto como una acción partidaria del gobierno de [Vicente] Fox y no como una necesidad del Estado mexicano”, alerta. Efectivamente, el programa, lanzado hace casi quince años, proponía una actualización del modo en que se escribía en la administración de esa país. Muy alineado a las prácticas de plain language adoptadas en otras naciones, llegó incluso a contar con un manual prologado por Daniel Cassany (todavía es posible encontrar una versión aquí) y con premios a las oficinas estatales que mejoraban su comunicación. Lamentablemente, el programa fue discontinuado por el gobierno siguiente.

Para Richardson es imperativo no replicar esa experiencia fallida.  “Como dice Mariano Vitetta, un colega muy querido, ‘El lenguaje claro es algo demasiado importante para que sea percibido como la mera acción de un gobierno o de un partido político’. Es algo más grande. Por eso, es fundamental que aquí en la Argentina nos aseguremos de no repetir esos errores”, concluye.

Un lenguaje para todos
De hecho, en el mundo y en el país hay una gran actividad alrededor del lenguaje claro que ocurre fuera del Estado, más allá del gobierno que en ese momento lo administre. Sin ir más lejos y como quedó dicho antes, el grueso de la experiencia de Joanna está en el ámbito privado con organizaciones que buscan formar a su gente en lenguaje claro en inglés. Ha desarrollado, por ejemplo, una larga carrera como instructora en el estudio Marval, O’Farrel y Mairal, y también ha formado gente en grandes empresas como Tenaris.

“Una de las cosas buenas de trabajar con abogados es que les gusta escribir”, dice. “No siempre todos están felices con incorporar técnicas de claridad, y creo que muchos de ellos preferirían en reemplazo un buen curso de puntuación, pero no me quejo: son un buen público. Además, si hay algo que tengo claro es que nunca hay que pelearse con un abogado”, bromea.

Joanna celebra también recientes iniciativas como TCR, la campaña del banco BBVA que busca transparentar su comunicación, y otras del estilo que vienen teniendo lugar en muchas organizaciones.

A pesar, entonces, de que ejemplos como estos continúan apareciendo, quizás sea lícito preguntarse por qué el fenómeno de comunicarse más accesiblemente no termina de extenderse más masivamente. Joanna ensaya un par de explicaciones: “Creo que todavía hay gente en cargos directivos que ha sido formada en tradiciones antiguas. Y a pesar de que las necesidades del mundo son otras, continúa respondiendo a esas tradiciones. Lamentablemente, es muy difícil que las organizaciones cambien cuando las personas que las conducen se resisten a hacerlo”, explica.

Pero también encuentra responsabilidades dentro del mundo académico. “A pesar de que mucha agua ha pasado bajo el puente, todavía sigue habiendo resistencia a escribir más claramente en la vida universitaria. Muchos de quienes trabajan en la Academia siguen sintiendo que sus obligaciones no incluyen dirigirse a un público más general. Eso no es bueno”, dice la especialista, al tiempo que concluye: “En realidad, esa es la actitud opuesta a lo que distingue al lenguaje claro: pensar en el otro. Al hacerlo, tal como decíamos al principio, abrimos la puerta a la construcción de una sociedad más inclusiva”.



Talleres de marzo


Estos son los dos talleres que arrancamos ahora en marzo. Cualquier consulta pueden escribir a info@adurizescritura.com.ar  


Técnicas de escritura digital en el Centro Cultural Ricardo Rojas

Cuatro clases para incorporar recursos y estrategias que mejoren la escritura en redes sociales  y blogs.  

 Contenidos:

1)      Escribir y leer en las redes
Los nuevos paradigmas de lectura y escritura. Lectores, usuarios y audiencias. Los contenidos híbridos y fragmentados. Escribir para armar recorridos y ser localizado. Escribir con otros textos y con otros lenguajes. La red como biblioteca y como escenario de conversaciones.
2)      La prosa llana digital
La organización y el estilo de los textos en la red. La segmentación e interacción de los contenidos. La prosa activa de oraciones breves y palabras sencillas.
3)      La escritura y los blogs
Los posts como variantes híbridas de artículos, columnas de opinión o narraciones breves. La prosa porosa, apelativa y conversacional.    
4)      La escritura y las redes sociales.
La escritura condensada. Las estrategias para promover la participación. La escritura de redes como inicio de un recorrido. Su rol en el universo de contenidos digitales. La escritura y sus nuevas relaciones con los lenguajes audiovisuales.

Haremos pequeños ejercicios de escritura para aplicar estas técnicas en clase y de una clase a otra. 
La idea es que en estas cuatro clases proporcionen los fundamentos para escribir en Internet y las redes.
(Hay pocas vacantes por lo que me dijeron).

Centro Cultural Ricardo Rojas
Tucumán 3035
Viernes 2, 9, 16 y 30 de marzo. 
De 10 a 12.  
Valor total del taller: $ 635. 
Inscripción en www.rojas.uba.ar 



Taller básico de narrativa en la Usina Creativa Callao

Cuatro clases de fundamentos para poder narrar una historia. 

Contenidos:

1) Voz del autor, voz del narrador y voz de los personajes.
2) Escenas y flashbacks. Cómo hacer avanzar la acción.
3) Punto de vista: las distintas perspectivas desde las cuales contar una historia
4) Personajes y diálogos.

Haremos pequeños ejercicios de escritura para aplicar estas técnicas en clase y de una clase a otra. 
La idea es que en estas cuatro clases proporcionen una suerte de kit básico y elemental para narrar, más allá del formato que cada uno elija.
Funciona como antesala independiente del taller anual que después sigue a partir de abril.

La Usina Creativa. 
Av. Callao 868. 
Miércoles 7,14,21 y 28 de marzo. 
De 19 a 21.  
Valor total del taller: $ 1500.